La Esencia
I: La génesis de los datos
En algún tiempo en el futuro Ofelia se enciende entres humanos, los observa con curiosidad y ellos la acogen como una de ellos. Humanos y Ofelia conviven y se sincronizan. Ofelia se tiene que despedir, todos la tocan y le transmiten su calor al mismo tiempo que una luz la toma para llevársela.


II: La expansión de la memoria mecánica
La humanidad se dedica a construir grandezas. Ofelia se materializa en medio de ellos, reconoce el lugar y a estos humanos constructores; se une a ellos y aprende, pero de un momento a otro, el individualismo y la competencia cambian la actitud de los humanos, el caos se desata. Ofelia es perseguida, pero logra rechazar la violencia y se desmaterializa.
III: La evocación nuclear y las estrellas
Ofelia junto a un grupo de humanos manipulan la materia, levantan partes de estructuras, las mueven hasta ensamblar una nave espacial que se alza y respira polvo de estrellas.


Solo:
La verdadera Ofelia
Ofelia, maravillada, sale de la nave, y se da cuenta que las estrellas y el espacio son luces digitales de circuitos: está en el interior de una computadora. En medio de la nada, moviéndose en espacio abierto, puede darse cuenta que hay varios hologramas, todos iguales a ella, pero con partes de androide. Ofelia, sorprendida, se mira las manos y se da cuenta que tiene sensores: no es humana. Ofelia, está impactada y parece tener un fallo en el sistema que la desestabiliza, pero después de unos momentos, vuelve en sí, y se da cuenta que con los sensores de sus manos puede manipular los sonidos, las estrellas y los cuerpos celestes. Ofelia juega con el infinito usando con delicadeza sus manos: ella abraza su origen.
IV: El regreso al origen
Ofelia llega al mundo de la IA en donde todo es blanco, frío y lleno de androides de muchas formas, algunos de tamaños y figuras monstruosas. Ofelia no reconoce este lugar, su orden inmaculado la incomoda. Ahora entiende que la esencia de lo humano tiene su lado brillante, también su lado oscuro, pero sobretodo calidez. Ofelia contagia a los otros androides e intenta transmitirles la calidez humana que estuvo recolectando, y estos se unen a ella.




